Gente da vueltas con copa en mano, la mayoría conocida entre sí; dos performers se miran, se tocan, se lanzan burbujas. Se escucha un saxo de fondo. Es la presentación de `Sabores del fin del mundo’, una jornada realizada recientemente en la Embajada de Chile en Buenos Aires para conmemorar los vínculos históricos, políticos y comerciales que unen a ambos países. Hubo imágenes, reconocimientos y sabores distintivos para paladares exigentes.
La velada, organizada por ProChile -la Dirección de Promoción de Exportaciones del país trasandino- sirvió para degustar preparaciones muy identificables del otro lado de la Cordillera.
Representando a la gastronomía del norte, se degustaron mejillones al pil pil, shot de palta y camarones, calugas fritas de jurel, así como quinoa y aceitunas del valle de Azapa.
Por la zona central, las empanadas de pino, el pastel de choclo, los mariscos al fuego y lomo de cerdo. De la zona sur los protagonistas fueron el salmón y la carne de cordero. Todos los platos fueron elaborados por la chef chilena Rossana Vásquez.
Todo acompañado de una coctelería en base al delicioso pisco, espirituoso que despierta gran interés en bares y restaurantes argentinos. También estuvieron presentes vinos y cervezas que cuentan con oferta en Argentina.
Con información de laprensa
