Paraguay ajusta su estructura logística para aprovechar el nuevo escenario comercial entre el Mercosur y la Unión Europea

Equipo de Noticias Latinas

La entrada en aplicación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea abrió nuevas posibilidades para las empresas paraguayas, pero también instaló un desafío que va mucho más allá de la reducción de aranceles: contar con una estructura logística, tecnológica y regulatoria capaz de transformar el acceso preferencial a los mercados europeos en operaciones comerciales concretas.

El Acuerdo Interino de Comercio comenzó a aplicarse provisionalmente el 1 de mayo de 2026, después de que los cuatro países fundadores del Mercosur completaran sus procedimientos internos. Desde entonces se pusieron en marcha las primeras reducciones arancelarias y las reglas operativas previstas para el intercambio entre ambos bloques.

En Paraguay, la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Paraguay (CNCSP) advirtió que la apertura de mercados no producirá beneficios automáticos y que las empresas deberán prepararse para competir bajo nuevas condiciones.

“Esto implica trabajar en competitividad, logística, facilitación de comercio, digitalización, calidad regulatoria, certificaciones y acceso al financiamiento”, señaló el presidente de la entidad, Ricardo dos Santos, durante un encuentro realizado en Asunción sobre las oportunidades derivadas del acuerdo.

El desafío ya no es solamente acceder al mercado europeo

El nuevo marco comercial modifica progresivamente las condiciones de acceso entre ambas regiones. La Unión Europea prevé eliminar los aranceles sobre el 92% de las exportaciones del Mercosur y conceder acceso preferencial adicional a otro 7,5%.

Sin embargo, la posibilidad de obtener esos beneficios dependerá también de que las empresas puedan cumplir con las reglas establecidas para utilizarlos.

Las reglas de origen, los procedimientos aduaneros, la documentación y las certificaciones adquieren así una importancia creciente. Una reducción arancelaria puede representar una ventaja comercial, pero esa ventaja pierde efectividad si una compañía no dispone de la capacidad técnica y operativa necesaria para cumplir con las exigencias del nuevo esquema.

La Comisión de Comercio del Mercosur ya avanzó en la adecuación de nomenclaturas y reglas de origen necesarias para la implementación del acuerdo. También se realizaron pruebas sobre el sistema informático destinado a administrar los cupos concedidos por terceros países.

Para el sector empresarial paraguayo, esto significa que los efectos del acuerdo podrán variar considerablemente según la actividad y la capacidad de adaptación de cada compañía.

La logística se convierte en una pieza central

La nueva etapa comercial coloca a la logística en un papel que excede ampliamente el traslado físico de las mercaderías.

Un crecimiento del intercambio requiere coordinar transportistas y operadores logísticos con aseguradoras, entidades financieras, despachantes de aduana, certificadores y plataformas digitales. Cada uno de estos actores forma parte de una cadena que deberá responder a mayores exigencias de trazabilidad, documentación y eficiencia.

Dos Santos destacó el papel que tendrán los sectores logístico, financiero, asegurador, comercial y de servicios para acompañar tanto el crecimiento de las exportaciones como las nuevas inversiones.

La relación con Europa también puede convertirse, según el sector empresarial paraguayo, en una vía para incorporar tecnología, conocimiento y mejores prácticas a las cadenas productivas y comerciales.

Las pymes enfrentan un desafío adicional

Las pequeñas y medianas empresas aparecen como uno de los sectores que necesitarán mayor acompañamiento para aprovechar las nuevas condiciones.

Tener acceso preferencial a un mercado no significa necesariamente disponer de los conocimientos, certificaciones, financiamiento o infraestructura necesarios para comenzar a exportar.

Por esa razón, la CNCSP planteó la necesidad de desarrollar información accesible, análisis por sectores y espacios permanentes de intercambio que permitan a las empresas conocer las condiciones necesarias para incorporarse a los nuevos circuitos comerciales.

La digitalización será otro componente central.

Desde mayo, el Mercosur informó avances relacionados con documentación digital, firma electrónica y fortalecimiento de las áreas de control integrado, junto con las adaptaciones específicas requeridas para implementar las nuevas reglas comerciales con la Unión Europea.

La reducción de tiempos administrativos y una mayor interoperabilidad entre los diferentes organismos pueden resultar determinantes para disminuir costos y facilitar el movimiento de mercaderías.

Europa ya es uno de los principales socios comerciales del Mercosur

La nueva etapa parte de una relación económica de considerable magnitud. La Unión Europea ocupa el segundo lugar entre los socios del Mercosur en comercio de bienes, detrás de China.

Durante 2025, las exportaciones de los cuatro países fundadores del bloque sudamericano hacia la Unión Europea alcanzaron los 56.100 millones de euros, mientras que las exportaciones europeas destinadas al Mercosur totalizaron 53.300 millones.

La composición del intercambio explica también la importancia que adquirirá la infraestructura logística.

Entre los principales productos que el Mercosur vende al mercado europeo se encuentran bienes agrícolas y minerales. En sentido inverso, desde Europa llegan principalmente maquinarias, productos químicos y farmacéuticos y equipos de transporte.

Un eventual crecimiento de esos flujos obligará a mejorar la capacidad de coordinación entre producción, transporte, almacenamiento, aduanas, puertos, servicios financieros y sistemas de certificación.

Paraguay busca transformar la apertura en negocios concretos

Para Paraguay, la discusión comienza a desplazarse desde la firma y aplicación del acuerdo hacia una cuestión eminentemente práctica: cómo convertir las nuevas condiciones comerciales en exportaciones, inversiones y negocios sostenibles.

La Cámara Nacional de Comercio y Servicios considera que será necesario combinar adaptación empresarial, disponibilidad de información y coordinación entre el sector público y el privado.

“La inversión necesita oportunidades, pero también necesita confianza, información y conexiones adecuadas”, afirmó Dos Santos.

En ese escenario, la eliminación progresiva de barreras arancelarias representa solo una parte de la transformación.

La capacidad de las empresas paraguayas para certificar sus productos, cumplir con las reglas de origen, digitalizar procedimientos, acceder a financiamiento y movilizar eficientemente sus cargas será determinante para definir cuánto podrá aprovechar el país de esta nueva relación entre el Mercosur y Europa.

El acuerdo abre las puertas. El desafío para Paraguay será desarrollar la estructura necesaria para atravesarlas y convertir ese acceso en un crecimiento efectivo de su comercio exterior.

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