Milei busca consolidar alianzas con los gobernadores y negocia una reducción de impuestos para impulsar la economía

Equipo de Redacción – Noticias Latinas

El Gobierno de Javier Milei comenzó a avanzar en una serie de entendimientos políticos con gobernadores provinciales para fortalecer su posición parlamentaria, facilitar la aprobación de reformas y construir una base de apoyo de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Las conversaciones incluyen acuerdos preliminares de palabra y una negociación paralela sobre posibles reducciones de impuestos nacionales, provinciales y municipales.

La estrategia de la Casa Rosada combina objetivos electorales con una agenda económica orientada a ofrecer mayor previsibilidad a los inversores. El oficialismo busca consolidar alianzas con dirigentes provinciales que compartan sus propuestas de desregulación, disminución de la presión tributaria y estabilidad de las reglas económicas.

Sin embargo, los acercamientos todavía no representan compromisos definitivos. Las negociaciones continúan abiertas y requieren resolver diferencias relacionadas con las candidaturas provinciales, el funcionamiento del sistema electoral y la distribución de los recursos fiscales.

La Casa Rosada busca acuerdos políticos antes de las elecciones de 2027

El Gobierno considera que la construcción de alianzas provinciales puede convertirse en una herramienta para fortalecer las expectativas económicas y proyectar continuidad institucional.

Aunque las negociaciones electorales todavía se encuentran en una etapa preliminar, la conducción libertaria pretende demostrar que su programa económico podría contar con respaldo político más allá de su propio espacio.

El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, planteó durante su estadía en París que Milei podría obtener una validación electoral en primera vuelta en 2027 si consigue establecer alianzas con diez o doce gobernadores.

La posibilidad, sin embargo, exigiría concesiones por parte de La Libertad Avanza, particularmente en aquellas provincias donde el partido presidencial aspira a disputar las gobernaciones.

Según las conversaciones conocidas, uno de los mecanismos considerados consiste en moderar la competencia electoral oficialista en determinados distritos a cambio de compromisos programáticos de los mandatarios provinciales.

Entre esos compromisos aparecen la reducción de impuestos, la desregulación económica y el fortalecimiento de la seguridad jurídica.

Karina Milei, figura central de la conducción política oficialista, transmitió a distintos interlocutores que la prioridad electoral del espacio es conseguir la reelección presidencial de su hermano.

Esta definición permite interpretar el acercamiento a los gobernadores como parte de una estrategia nacional que podría incluir acuerdos diferenciados según las características políticas de cada provincia.

Santilli y los Menem avanzan en negociaciones con mandatarios provinciales

Diego Santilli regresó de las actividades de Argentina Week en París con la tarea de profundizar las conversaciones políticas necesarias para impulsar las reformas del Gobierno.

En las negociaciones también participan dirigentes vinculados con Martín Menem y Eduardo Menem.

De acuerdo con fuentes del oficialismo citadas en la información difundida, los primeros encuentros permitieron alcanzar entendimientos verbales con varios gobernadores.

Los negociadores consideran que existe una base favorable de acompañamiento político, aunque reconocen que todavía deben trabajar sobre determinados votos legislativos, especialmente entre senadores radicales vinculados con gobiernos provinciales.

El principal desafío consiste en transformar las conversaciones preliminares en compromisos políticos concretos.

Dentro de esa negociación aparece la posibilidad de modificar la propuesta de Reforma Política e incorporar un mecanismo que contemple una boleta por espacio político como máximo.

También continúa en discusión la suspensión de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).

Para el oficialismo, esta modificación permitiría reorganizar el calendario de competencia electoral y reducir parte de la incertidumbre política que podría afectar las decisiones económicas durante el período previo a las elecciones.

La reducción de impuestos aparece como condición para los acuerdos

El componente tributario constituye uno de los aspectos más importantes de las conversaciones entre el Gobierno nacional y los mandatarios provinciales.

La negociación informal, descrita en ámbitos políticos como una negociación paralela o blue, contempla compromisos recíprocos para disminuir la carga impositiva sobre distintas actividades económicas.

La Casa Rosada busca que los gobernadores impulsen medidas de desregulación y reducción de tributos provinciales.

A cambio, varios mandatarios reclaman que el Gobierno nacional avance sobre impuestos que consideran perjudiciales para la producción, la inversión y el empleo.

Entre las principales demandas aparecen la reducción progresiva o eliminación de las retenciones a las exportaciones, la disminución o eliminación del impuesto sobre los débitos y créditos bancarios, conocido como impuesto al cheque, y una rebaja de las cargas patronales.

Las provincias con una fuerte presencia industrial o actividades productivas afectadas por los costos tributarios consideran que estas medidas podrían mejorar sus condiciones de competitividad.

El debate también refleja diferencias entre las economías regionales.

Mientras determinadas jurisdicciones vinculadas con la explotación energética, la minería y la producción agropecuaria se encuentran en una posición favorable frente a algunas políticas económicas, otras provincias buscan instrumentos adicionales para sostener su actividad industrial.

Por el momento, estas iniciativas forman parte de conversaciones políticas y no constituyen un acuerdo fiscal aprobado.

Martín Menem reclama coincidencias programáticas para construir alianzas

Durante un encuentro político realizado el viernes en Tigre, Martín Menem sostuvo que los acuerdos con otros sectores deben apoyarse en objetivos económicos compartidos.

El dirigente planteó que una alianza duradera requiere coincidencias en materia tributaria, desregulación, previsibilidad y seguridad jurídica.

La posición busca diferenciar los entendimientos basados exclusivamente en conveniencias electorales de aquellos que podrían sostener una agenda legislativa común.

En ese marco, el oficialismo considera que las negociaciones con los gobernadores deben ofrecer resultados tanto en el Congreso como en las administraciones provinciales.

El objetivo es que las alianzas contribuyan a implementar reformas que el Gobierno considera necesarias para consolidar su programa económico.

Neuquén propone eliminar Ingresos Brutos para empresas que generen empleo

Uno de los movimientos provinciales que adquirió relevancia en este contexto fue el anuncio del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa.

El mandatario presentó una propuesta para eliminar el impuesto sobre los Ingresos Brutos a las empresas que creen puestos de trabajo durante 2028.

La iniciativa apareció después de cuestionamientos sobre la política tributaria neuquina y en momentos en que el Gobierno nacional impulsa una agenda de reducción de impuestos.

El anuncio también precede a una visita prevista de Javier Milei a la provincia.

Según la agenda difundida, el Presidente participará el 19 de octubre de la inauguración oficial de Argentina Oil & Gas Patagonia 2026.

La actividad forma parte de una serie de viajes provinciales que el mandatario pretende realizar antes de finalizar el año.

Neuquén ocupa un lugar destacado en el escenario económico argentino debido al desarrollo de Vaca Muerta y a la importancia de la actividad hidrocarburífera.

La propuesta de Figueroa representa un ejemplo de las iniciativas tributarias provinciales que podrían incorporarse a una agenda de cooperación con el Gobierno nacional.

Las provincias también podrían negociar una baja de tasas municipales

Las conversaciones no se limitan a los impuestos nacionales y provinciales.

Según los planteos realizados por algunos gobernadores, una reducción de la presión tributaria nacional podría facilitar acuerdos con intendentes para revisar determinadas tasas municipales.

La posibilidad apunta a desarrollar una estrategia fiscal que abarque los tres niveles de gobierno.

Sin embargo, todavía existen dudas sobre la viabilidad de concretar estos compromisos, debido a que cada jurisdicción administra sus propios recursos y enfrenta necesidades presupuestarias diferentes.

En sectores del oficialismo consideran que las negociaciones podrían avanzar con mayor facilidad mediante un nuevo acuerdo fiscal integral entre la Nación y las provincias.

No obstante, alcanzar un consenso de esa magnitud aparece como una tarea compleja.

Las diferencias en las estructuras productivas, las necesidades de financiamiento y las prioridades políticas dificultan la construcción de un esquema tributario uniforme.

El federalismo fiscal tendrá una nueva instancia de discusión

El 14 de octubre se desarrollará la segunda Conferencia de Federalismo Fiscal (CONFEFI II), un encuentro que reunirá a funcionarios nacionales y gobernadores para debatir cuestiones vinculadas con la economía y la distribución de recursos.

Diego Santilli y el ministro de Economía, Luis Caputo, tienen prevista una presentación conjunta bajo el título Federalismo fiscal y expectativas económicas de la Argentina.

La agenda también contempla la participación del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y de los gobernadores Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Carlos Sadir, de Jujuy; Martín Llaryora, de Córdoba; Ignacio Torres, de Chubut; Maximiliano Pullaro, de Santa Fe; Leandro Zdero, de Chaco; y Gustavo Sáenz, de Salta.

Desde la Casa Rosada esperan aprovechar la presencia de mandatarios provinciales en Buenos Aires para profundizar las conversaciones bilaterales.

El encuentro podría convertirse en una instancia relevante para evaluar las posibilidades de avanzar hacia compromisos fiscales y legislativos más concretos.

Caputo busca transmitir estabilidad y confianza a los mercados

El ministro de Economía, Luis Caputo, adquirió una participación creciente en las conversaciones con los gobernadores.

Según fuentes oficiales, el funcionario considera que el Gobierno ya desplegó buena parte de las herramientas económicas disponibles para fortalecer la confianza de los mercados.

Desde esa perspectiva, la construcción de acuerdos políticos aparece como una condición importante para mejorar las expectativas de inversión.

En el oficialismo sostienen que Caputo mantiene una relación de confianza con varios mandatarios provinciales, incluso cuando existen diferencias sobre determinadas medidas económicas.

La continuidad del ministro también fue objeto de especulaciones después de que Milei invitara al economista Alberto Ades a una reunión de Gabinete.

El Presidente había recibido previamente a Ades en la Quinta de Olivos para conversar sobre el escenario internacional y sus consecuencias para Argentina.

Durante su exposición ante funcionarios nacionales, el economista abordó cuestiones relacionadas con las tasas de interés internacionales, el mercado petrolero y la situación geopolítica.

La ausencia de Caputo en aquella reunión generó interpretaciones políticas, especialmente porque el ministro participó posteriormente de una transmisión del canal Carajo.

Sin embargo, la información difundida no indica que exista una decisión presidencial de reemplazarlo ni una modificación prevista en la conducción del Ministerio de Economía.

La inflación y el riesgo país condicionan las expectativas económicas

La agenda política se desarrolla en paralelo con indicadores económicos que continúan siendo determinantes para las decisiones de inversión.

Uno de los datos más esperados es el índice de inflación correspondiente a septiembre, cuya publicación está prevista para el martes 13 de octubre.

La evolución de los precios en la Ciudad de Buenos Aires mostró una leve aceleración durante ese mes, aunque ese resultado no permite establecer por sí solo cuál será el comportamiento del indicador nacional.

El Gobierno considera que una desaceleración sostenida de la inflación resulta necesaria para favorecer la recuperación del poder adquisitivo y mejorar las condiciones del crédito.

También espera que una mayor estabilidad contribuya a impulsar nuevas inversiones.

Otro indicador seguido de cerca por los mercados es el riesgo país.

Según los datos mencionados en el informe, este indicador registró una caída aproximada del 10% durante la última semana y se ubicó alrededor de los 579 puntos básicos.

En el entorno presidencial consideran que una evolución favorable de las condiciones internacionales, acompañada por mejoras en la recaudación y la acumulación de reservas, podría contribuir a reducir las tensiones financieras.

Sin embargo, las expectativas también dependen de la percepción sobre la continuidad de las políticas económicas y la capacidad del oficialismo para alcanzar acuerdos institucionales.

Milei y Bullrich analizaron la agenda económica y descartaron priorizar una reforma previsional

El viernes, Javier Milei recibió en la Quinta de Olivos a Patricia Bullrich para analizar el escenario político y económico de los próximos meses.

Según fuentes vinculadas con el encuentro, la conversación estuvo centrada en las posibilidades de impulsar la actividad económica sin modificar los fundamentos del programa oficial.

También se discutieron medidas que podrían generar efectos más directos sobre los ingresos y las condiciones de vida de las familias.

Durante la reunión surgió una diferencia respecto de la posibilidad de avanzar con una reforma previsional.

Bullrich había mencionado esa cuestión durante su participación en el Coloquio de IDEA de la semana anterior.

Sin embargo, Milei manifestó que no consideraba conveniente incorporar una reforma de esas características a la agenda inmediata.

De acuerdo con la información difundida, ambos coincidieron en postergar esa discusión para una eventual nueva gestión presidencial.

El encuentro reflejó la importancia que el Gobierno atribuye a la coordinación política interna en una etapa marcada por la necesidad de consolidar respaldos y administrar las expectativas económicas.

Una negociación que combina impuestos, elecciones y gobernabilidad

Los primeros entendimientos de palabra con gobernadores representan un avance preliminar en la estrategia del Gobierno para ampliar su base política.

No obstante, las conversaciones todavía deben superar diferencias importantes antes de convertirse en acuerdos definitivos.

La reducción de impuestos aparece como uno de los posibles puntos de coincidencia, aunque su aplicación requeriría definir qué tributos se modificarían, en qué plazos y cómo se compensaría la eventual pérdida de ingresos fiscales.

La suspensión de las PASO, las modificaciones a la Reforma Política y la competencia por las gobernaciones constituyen otros componentes de una negociación que combina intereses nacionales y provinciales.

Para Milei, el objetivo es construir una red de apoyos que facilite la continuidad de su programa económico y fortalezca la gobernabilidad.

Para los mandatarios provinciales, la negociación representa una oportunidad de obtener compromisos relacionados con las necesidades productivas y fiscales de sus territorios.

El resultado dependerá de la capacidad de ambas partes para transformar las conversaciones informales en decisiones concretas, tanto en el Congreso como en las administraciones provinciales.

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