El escenario actual dispara preguntas que exigen prontas respuestas. Corren días de inflación al alza, dólar desbocado, conjeturas varias, tensiones en el bloque gobernante, incertidumbre. Frente a esto el análisis de fondo demanda razones y dibuja futuros neblinosos.
El último webinar organizado por la financiera Cohen tuvo como eje el estudio de la crisis, con un cuestionamiento clave: ¿Es de raíz política o económica? Lucas Romero, director de Synopsis Consultores, se encargó de desarrollar su punto de vista.
* “Tan sólo el 17% de los encuestados aprueba el desempeño presidencial. El 70% lo rechaza. Se deterioró la imagen del presidente. Sólo 18% de imagen positiva y 68,3% de negativa. El dato más dramático es que las expectativas son del 13%. Sólo esa franja piensa que el país va a estar mejor. El 67,8% piensa que el país va a estar peor”.
* “El problema es antes político que económico a pesar de la crisis económica. Política económica tiene dos componentes. Primero la voluntad política de que las decisiones se implementen con éxito. Luego el éxito del programa económico en sí mismo”.
* “Si repasamos la dimensión política tenemos: vicios en la legitimidad de origen del presidente; deterioro en la legitimidad popular de gestión; falta de conducción del proceso político dentro de la coalición; desacuerdos internos; falta de mecanismos de resolución de conflictos; pérdida de credibilidad y confianza”.
* “Tenemos un programa con el FMI que se construyó para llegar al 2023. Quiero detenerme en que la dimensión política del asunto general tiene elementos que producen poca confianza”.
* “Claramente tenemos este desacuerdo en el seno de la coalición gobernante. Voy al 28 de enero, que es cuando el gobierno anuncia acuerdo con el FMI sin el aval de Cristina Fernández. A partir de ahí renuncia Máximo a la conducción del bloque, no aprueban los legisladores el acuerdo en el Congreso. Guzmán se va a Washington y vuelve sin cambios en la meta del acuerdo. El kirchnerismo entiende entonces que Guzman no se estaba plantando ante el organismo, de acuerdo a lo que permitía el contexto global”.
* “El disparador de la renuncia de Guzmán son las decisiones que se tomaron en el área de energía. Sobre todo en la segmentación de tarifas. El secretario produce modificaciones no habladas con el ministro. Sube el mínimo no imponible de subsidios en Patagonia y vuelve más compleja la implementación. No es una pelea, en definitiva, entre Alberto Fernández y Cristina Fernández. La mejor forma de encuadrar esto es que el presidente aparece tensionado entre el FMI, que es quien lo financia, y Cristina Fernández, que es la que lo financia políticamente a pesar de las críticas. Si le retirara el apoyo, el gobierno quedaría en una posición muy débil”.
LO QUE VIENE
* “¿Cuáles son los riesgos de acá al futuro? La coalición se veía muy poderosa en el comienzo, todos apoyaban, los movimientos sociales también. Para las dimensiones de esta crisis económica tenemos una conflictividad social muy reprimida. El problema hoy está en el liderazgo. Es decir, no pudo, no quiso o no supo. No tiene apoyo del kirchnerismo desde que se firmó el acuerdo con el FMI. Tiene apoyo crítico del resto del arco político y el sindicalismo, y con apoyo de movimientos sociales que reciben fondos del gobierno. En las bases de las organizaciones sociales empieza a haber malestar”.
* “Son todos reclamos hacia el presidente. Le piden que use la lapicera, los gobernadores piden que gobierne bien, los sindicalistas que pare la inflación. Para un partido del poder como es el peronismo, lo sustantivo es ganar las elecciones, y esto no lo garantiza Alberto”.
* “Cristina pidió que los lleven a la victoria en 2023. En la medida en que Alberto Fernández no pueda garantizar un resultado positivo en 2023, va a continuar la falta de apoyo”.
* “Cambiado Guzmán, ingresada Batakis, ¿apoyará el kirchnerismo el rumbo económico? ¿en qué medida Massa dejará que se dilapide su margen de acción? Pedía entrar al gabinete con amplio poder y eso fue descartado por Cristina. ¿cuánto van a bancar las bases sindicales un proceso inflacionario que carcome el salario? ¿podrán los movimientos sociales administrar la política social o le quitarán recursos? Muchos interrogantes”.
* “Esto es antes un tema político que económico, aún a pesar de las circunstancias económicas. Necesitamos saber antes si hay consenso político antes de tener un programa”.
* “Cristina siente que las elecciones están perdidas y se siente encerrada en la coalición, no puede salir. No quiere irse, no puede irse y romper. Sentía que había perdido el control del presidente, tampoco queda claro si ahora lo recuperó. Cristina quiere mitigar el daño sobre su capital político. Impulsa el salario básico universal. No quiere hacerle el trabajo sucio al que viene. No hay incentivo político para hacer las correcciones que le dejen al que viene el camino resuelto”.
* “La perspectiva de Cristina es que el FMI está acorralado y no tiene margen para empujar a la Argentina al default por el acuerdo firmado en 2018. Por eso le exigía a Guzmán posiciones más duras”.
* “Cristina busca aislar a Alberto Fernández y seguir manejando los hilos de la coalición política. Por eso ha venido trabajando la relación con los gobernadores, los intendentes y el sindicalismo. Está intentando conservar la coalición sin Alberto Fernández, que está al margen de su confianza política”.
* “Cristina avaló a Silvina Batakis, pero no la impulsó. Cristina impulsa el salario universal, expandir el gasto público y que alcance a 7 millones de personas. La moratoria previsional que alcanzaría a 800 mil personas con problemas para jubilarse. Cree que se puede impulsar la renta inesperada, modificar el programa con el FMI, relajar las metas fiscales y de emisión. Usar el dólar oficial como ancla de inflación. Le van a pedir al Fondo que otorgue margen para usar el dólar como ancla en este contexto de aceleración”.
* “Si se va a perder la elección, primero tratemos de ganarla, pero si se va a perder, no le facilitemos las cosa a la oposición. Esa es la idea”.
“Hay una pérdida de capital político que está en niveles críticos. Da la sensación de que la economía muestra acumulación de problemas. El programa no tiene consistencia para tranquilizar al mercado. Son dinámicas contrarias que complejizan el asunto. Cada vez es mayor la necesidad de un abordaje integral para solucionar los problemas”.
ELECCIONES
* “La gente quiere un cambio. Tres de cada cuatro argentinos quieren un cambio. Este es el desafío político del gobierno. El Gobierno necesita dar una respuesta rápida para revertir estos números”.
* “Lo que la política nos está devolviendo preocupa. Hay un elemento para mirar con optimismo. La crisis produjo un encuentro entre Cristina y Alberto. ¿disciplinará la crisis económica las diferencias políticas? ¿Podrán coordinar una respuesta frente a este desafío económico? Quizás sea ese el único aliciente que nos quede”.
* “Cuando uno mira la demanda de cambio de la gente, pensamos que no habrá un cambio radical. La principal oferta opositora en condiciones competitivas es Juntos por el Cambio, con el 36% de proyección de voto. Los liberales ofrecen algo amplio, hay un 18% de intención de voto. Por ahora la demanda libertaria, el cambio radical, no es mayoritaria”.
* “El proceso de deterioro político y económico empuja al electorado a una demanda más nítida de cambio. Aquellos que ofrecen ese cambio nítido terminan capitalizándolo dentro de JxC. Quien está parado en el centro está más capacitado para construir una mayoría más amplia”.
* “La inflación es la variable económica más políticamente sensible. Es particularmente sensible porque es una preocupación dominante en la base de votantes del Frente de Todos. Esto tiene que ver con que el clivaje en la Argentina es socioeconómico”.
* “Probablemente la conflictividad social hoy esté reprimida. No estamos viendo la conflictividad en relación a la crisis, porque el gobierno tiene control de la calle. La debilidad del presidente se sostiene porque han emergido actores corporativos que lo apoyan: los sindicatos y los movimientos sociales. Estos dos actores también están bajo presión por la variable de la inflación”.
* “Los procesos de paritarias están con aumentos cerrados del 60%. Todos tienen cláusulas de revisión. A partir de ahora veremos sindicatos pugnando por abrir paritarias y corregir una inflación no prevista para este año. También tendrán que responder a las demandas de los movimientos sociales. El salario informal está 10 puntos por debajo de la inflación. Eso es conflictividad latente”.
* “No hay capital político para ajustar el tipo de cambio de manera brusca. Eso se traduciría en mayor inflación y costo social”.
MARTIN POLO SUGIERE CUBRIRSE CONTRA INFLACION A CORTO PLAZO
“Hay una olla a presión”
El economista Martín Polo, estratega en Jefe de Cohen, analizó la pata económica de la actual crisis.
* “La dinámica de Argentina en los últimos dos años es como que no importa el desequilibrio fiscal y que se financie con emisión monetaria, y si no alcanza se financia con deuda en pesos. La deuda que vale es la que tenemos con bonistas extranjeros en dólares y con el FMI, y que la deuda en pesos no tiene que preocupar. Así tuvimos el salto inflacionario que tuvimos y así se movió Guzmán”.
* “El ministro Guzmán en julio 2020 creía que la inflación 2021 estaría por debajo del 29%, cuando habían emitido 7 puntos del PBI. Obviamente se abrió la economía post pandemia y los precios se fueron acomodando. El proceso inflacionario terminó en 38% en 2020 y 50% en 2021. El kirchnerismo seguirá diciendo que esto era la inflación de Macri”.
* “Nadie quiere hacer el trabajo sucio, ni Alberto, ni Cristina. Tampoco lo puede hacer Massa. ¿Cómo nos paramos como inversores? La inflación seguirá acelerándose y el mercado cambiario seguirá bajo tensión. Habrá represión cambiaria. Hay una olla a presión. Esto generará mayores problemas políticos”.
* “Vemos una inflación acelerada, mercado cambiario preso de más restricciones, y en este tridente de opciones del gobierno de llevar la transición es el nivel de actividad el que paga. ¿Cuánta recesión está dispuesta a tolerar el gobierno?”
* “Hay un riesgo de inflación más alta. El Banco Central con toda esta crisis, previo a la salida de Guzmán, tenía un 25% de crecimiento de la base monetaria. La herencia que le deja a Batakis es pesada”.
* “Batakis, por sus antecedentes económicos, fue fiscalmente muy expansiva en la provincia de Buenos Aires. La ministra era la Secretaria de coordinación fiscal con las provincias. En los primeros cinco meses las transferencias a provincias crecieron el doble. Hay una impronta de que esto se soluciona con más estímulo fiscal. Disiento cuando dicen que no hay programa. El problema es que no arroja los resultados que ellos esperan”.
* “No vemos riesgo de default. Está en el mapa, pero no lo vemos en el corto plazo. Hay mucha tela para cortar previo a esa situación tan extrema. Nos comimos en el último semestre 15.000 millones de dólares. Las reservas navegan en sus 3 mil millones netos. No alcanza”.
* “El Gobierno no tiene posibilidad de hacer una devaluación ordenada, por eso pensamos que van hacia más cepo, más control cambiario y caída de la actividad. Ese es el peor de los males que podemos tener. Estaremos con los dientes apretados”.
* “A la hora de inversión, vale todo lo que cubre contra la inflación pero de corto plazo. Este es un partido de 18 meses”.
* “Los datos fiscales del segundo trimestre son muy malos. En un contexto en el cual el gobierno ya había acordado con el FMI ajustar las cuentas publicas, el acuerdo no fue disciplinador de la economía. Fue un acuerdo más político y las metas se van a ir cambiando. Dentro de cuatro meses tendremos un faltante de caja importante. Van a reclamar las provincias”.
* “Hay que estar posicionado en títulos que ajustan por inflación. El riesgo de desborde del tipo de cambio oficial está. La brecha es superior al ciento por ciento. Es un riesgo que hay que tener en cuenta, más que hace un mes atrás”.
* “El contexto global está prendiendo luces amarillas: los commodities cayeron mucho en las últimas jornadas. La estrategia financiera debe ser ultradefensiva para los meses que vienen”.
* “Más allá de lo que pasó el fin de semana, hay una continuidad de la política económica. No veíamos a Guzmán como el ortodoxo y ahora vamos hacia un heterodoxo. Hay un núcleo duro de pensamiento. El Gobierno no está en el medio de un cambio estructural de su política económica. No pueden pegarse un tiro en el pie con su deuda en pesos. El Gobierno no tuvo empacho en intervenir en la curva cuando fue necesario. Claramente nada de esto es gratis. No se pueden emitir todos los meses 25 puntos de base monetaria”.
* “En la deuda del CER, siempre recomendamos la parte corta. El mercado exageró con los bonos que vencen en marzo de 2023, hay valor ahí. La estrategia es ir viendo. Los instrumentos ajustable por tipo de cambio son otra opción. El tipo de cambio es una variante de ajuste. Creo que un ajuste cambiario discreto sería disruptivo políticamente. Sería la única carta por jugar por el Gobierno”.
* “El mercado cambiario es un deja vu constante. Veo más control cambiario sobre la demanda de importaciones. Todos estarán sujetos a alguna restricción. Obviamente el importador de medicamentos la tendrá mas fácil que el importador de maquinaria para Vaca Muerta”.
* “En inflación, esperamos para junio un 5,5% aproximadamente. Julio puede empezar mucho más arriba de eso. Hoy no hay precios en la economía. Así no bajamos de 80% en el año. Para estar por debajo del 70% anual tendríamos que bajar la inflación mensual al 3%. No lo vemos posible”.
Con información de laprensa
