En la nómina de series nacionales que la están rompiendo en las plataformas de streaming encabeza `María Marta: El crimen del country’. La miniserie de HBO basada en el crimen de la socióloga y ex vicepresidenta de Missing Children María Marta García Belsunce, que sacudió a la opinión pública allá por 2002, es una de las preferidas de la audiencia en toda América latina.
Y una de las claves del éxito tiene que ver con los personajes de las talentosas Muriel Santa Ana y Valeria Lois, quienes en la ficción encarnan a Belén Franessi y Juana Gómez Andrada, dos mujeres que se pusieron a investigar el caso por su cuenta años después, descubrieron una infinidad de irregularidades en la causa y lo publicaron en un blog.
Las colegas, incluso, llegaron a entrevistarse en la cárcel con Carlos Carrascosa, el viudo de María Marta y -en su momento- la persona a la que todos señalaban como el asesino. Carrascosa pasó más de siete años en prisión pero fue absuelto en 2020. Actualmente el juicio continúa y Nicolás Pachelo (en la ficción personificado por Nicolás Francella), vecino de los Belsunce, es el principal sospechoso.
Las actrices charlaron con La Prensa y destacaron la labor de la directora, Daniela Goggi, responsable de la creación de estas dos investigadoras amateurs -una anestesista y la otra ex productora radial de Carrascosa- que en la serie se convierten en una suerte de `justicieras’ entrañables, echando luz sobre lo sucedido aquella fatídica tarde en el country El Carmel.
DETECTIVES AMATEURS
-Sus personajes estuvieron adelantados a su época al investigar y publicar en un blog toda la evidencia de las irregularidades en la causa. ¿Son conscientes de que actualmente hay muchos youtubers que se dedican a eso y podrían sentirse identificados con Juana y Belu?
(Lois) -Yo había visto ese documental de los gatitos de Netflix. Es un documental en el que unos youtubers resuelven o avanzan muchísimo sobre un caso que es de un loco asesino de gatos; entonces hay algo de ese mundo que conocí pero no había pensado que ese grupo podía identificarse con nuestro personajes. A la vez, ellas tienen algo muy particular y de otra época también, porque se unieron en aquel momento, hace once años.
-¿Qué sintieron cuando se vieron por primera vez en pantalla?
(Santa Ana) -Vi una gran humanidad en el trabajo de Daniela Goggi, que es finalmente lo que nos baña y nos ilumina. La tengo que nombrar porque puedo hablar del talento de mis compañeros, pero la humanidad de Daniela, su ojo clínico, nunca cedió a un lugar común o a un golpe bajo, al chiste barato. Ella peleaba todo, hasta el pelo de nuestro personajes. El tono, desde qué lugar se contó la historia, la energía de lo que pasaba, porque pensá que nuestros personajes dan mucha información dura, mucho dato, y eso a veces es un poco ingrato para actuar. Pero Daniela y el guion contemplan cosas de ellas, de sus vidas privadas; entonces, a pesar de que había muchas escenas de información, estaban afectadas por las circunstancias de sus existencias.
-Hay una escena muy interesante, Muriel, en la que su personaje le pide a su madre Elvira (María Leal) que distinga una bala entre otros objetos que lucían de manera similar. ¿Ella vendría a ser la voz de la opinión pública?
(MSA) -Claro, ella es el lugar común, el sentido común, y Belu y Juana quieren salir de ese lugar dogmático y de lo que está pasando con los medios, y quieren abrir un interrogante, una luz, una inquietud. Ellas no saben si tienen razón o no, pero quieren poner en cuestión cosas que se dan por ciertas. No es que dicen: `esta es la verdad’.
(VL) -En ese sentido, así como hubo una especie de torpeza en la investigación, estuvieron ellas también como algo muy singular, casi milagroso para la historia; como dos personas que querían saber la verdad y dicen `bueno, nos vamos a poner a investigar sobre esto’. Eso me parece muy genial, que a todo lo que pasó esa noche se le contraponen ellas dos queriendo buscar la verdad.
(MSA) -Sí, evidenciando que hay mucha ambigüedad sobre aquello que se presenta como verdadero. Lo que yo vi es eso: el nivel de ambigüedad.
IMPRESIONES
-¿Tenían alguna hipótesis formada sobre el caso y quién podría haber sido el asesino?
(MSA) -No, porque nunca me interesé por crímenes ni nada; aunque sí me acuerdo del caso. En el primer zoom que tuve con Daniela y su asistente les dije que me acordaba del bombardeo mediático pero que no me interesó en ese momento el móvil y nunca tuve una opinión formada; así que me metí en la ficción.
(VL) -Lo mismo yo. Tal vez sí navegué en ese mar que era `ahora parece que es más esto’, `ahora parece que es más lo otro’, pero nunca tuve una opinión formada. El mayor trabajo fue ir a los guiones, a lo que estaba escrito, que era realmente lo que conducía hacia un lugar.
-Es un placer ver otras caras en pantalla, a veces aparecen siempre las mismas…
(MSA) -Sí, es un elenco muy talentoso. Ya en el primer capítulo, cuando se muestra la muerte de María Marta, es increíble. Yo lo vi y no podía creer cómo seguían entrando bestias actorales.
(VL) -Y el nivel de sutileza que recorre todo lo que pasa, de verdad, como espectadora me sorprende.
(MSA) -Eso es Daniela. Ese es su punto de vista.
POR MAIA CIAVATTA
Con información de laprensa
