Por el Dr. Abdelaziz Tarekji
Periodista de investigación e investigador en violaciones internacionales de los derechos humanos
.
Cuando el Hiyab (velo) se reduce a una sola religión
Cada vez que se aborda el tema del hiyab (velo), suele reducirse casi exclusivamente al Islam, como si se tratara de un fenómeno propio únicamente de las mujeres musulmanas.
Sin embargo, la perspectiva histórica revela una realidad distinta: el hiyab (velo) no es una invención islámica, sino una práctica profundamente arraigada en las civilizaciones humanas, con significados sociales, políticos y religiosos que han evolucionado a lo largo del tiempo.
El velo no siempre fue una expresión de religiosidad; en múltiples contextos históricos funcionó como un mecanismo de diferenciación social, una herramienta de protección e incluso como un símbolo de control social sobre la mujer.
.
El Hiyab (velo) en las civilizaciones antiguas: la primacía de lo social sobre lo religioso
Las fuentes históricas indican que el velo estuvo presente en las civilizaciones del antiguo Cercano Oriente, especialmente en Sumeria y Asiria, donde no constituía solo una prenda, sino un sistema social rígido.
En las leyes asirias antiguas, el uso del velo era obligatorio para las mujeres libres, mientras que estaba prohibido para esclavas y prostitutas. No se trataba tanto de pudor como de una clara diferenciación de clase: una mujer velada indicaba que estaba “protegida” y vinculada a un hombre o a una familia, mientras que la mujer sin velo quedaba fuera de ese marco.
Esto demuestra que el velo operaba como un mecanismo de control social más que como una práctica religiosa.
.
De Egipto a Grecia: entre libertad y protección
En el antiguo Egipto, las mujeres gozaban de un amplio margen de libertad, y el velo no constituía una norma general. Sin embargo, en contextos de inestabilidad, como la ocupación de los hicsos, recurrieron a cubrirse como forma de protección.
En la civilización griega, el velo volvió a vincularse con la condición social, siendo utilizado por mujeres libres, mientras que las esclavas quedaban excluidas.
En Roma se produjo un cambio significativo: el velo pasó a ser una opción más que una imposición, facilitando posteriormente su incorporación en una dimensión religiosa con el cristianismo.
.
El Hiyab (velo) en el judaísmo: fundamentos religiosos claros
En el judaísmo, el velo posee raíces religiosas definidas. Los textos bíblicos y la tradición rabínica establecen que cubrir la cabeza de la mujer casada constituye un signo de modestia y respeto.
En el Talmud, la ausencia de cobertura del cabello puede considerarse una transgresión a las normas de recato, incluso con implicancias en el ámbito matrimonial.
En la actualidad, muchas mujeres en comunidades judías tradicionales continúan cubriendo su cabello mediante pañuelos o pelucas (sheitel).
Esto evidencia que el velo forma parte de un sistema religioso y ético más amplio.
.
El Hiyab (velo) en el cristianismo: de obligación a declive social
En los inicios del cristianismo, el velo tenía un carácter más definido. En las epístolas de San Pablo se establecen referencias claras sobre la necesidad de cubrir la cabeza durante la oración como expresión de orden y decoro.
Durante largos períodos, las mujeres cristianas utilizaron el velo dentro de los espacios religiosos. Sin embargo, con la evolución de las sociedades occidentales, esta práctica fue perdiendo vigencia hasta convertirse en una tradición limitada.
.
El Hiyab en el islam: una regulación religiosa definida
En el islam, el hiyab adquiere un carácter normativo claro, formando parte de un sistema ético orientado a la modestia.
Las fuentes islámicas (Corán y Sunna) establecen criterios generales, como que la vestimenta sea amplia, no transparente y no destinada a llamar la atención.
Si bien la mayoría de los juristas lo considera una obligación religiosa, el hiyab también se vincula con valores más amplios como el respeto, la privacidad y la regulación de las relaciones sociales.
.
Dimensión jurídica: entre libertad individual y regulación pública
En la actualidad, el debate sobre el hiyab (velo) se sitúa también en el ámbito jurídico.
El artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos reconoce la libertad de manifestar creencias mediante la vestimenta, lo que incluye el uso del hiyab como derecho protegido.
No obstante, algunos Estados han impuesto restricciones, generando tensión entre libertad individual y neutralidad del espacio público.
.
Conclusión: el Hiyab (velo) entre historia, religión y política
El hiyab (velo) es un fenómeno complejo:
ha sido herramienta social, símbolo religioso y hoy es una cuestión política y jurídica.
Reducirlo a una sola religión implica ignorar una realidad histórica más profunda:
el hiyab (velo) es, ante todo, un reflejo de la sociedad más que una simple prenda.
