Equipo de Noticias Latinas
El nombre Twitter y su emblemático pájaro azul volvieron a aparecer en internet, pero esta vez el proyecto no pertenece a Elon Musk ni a X Corp. La iniciativa proviene de Operation Bluebird, una startup estadounidense que lanzó Twitter.now con la intención de desarrollar una nueva red social utilizando varios de los elementos que identificaron durante años a la antigua plataforma.
Entre los fundadores de Operation Bluebird se encuentra Stephen Coates, quien anteriormente trabajó como abogado especializado en marcas de Twitter.
Coates explicó que el objetivo no consiste en reproducir exactamente la plataforma que existía antes de que Musk la transformara en X. La propuesta, según su descripción, apunta a crear una nueva “plaza pública” digital basada en tres principios: confianza, transparencia y capacidad de elección para los usuarios.
El regreso de estos símbolos, sin embargo, está acompañado por una disputa judicial sobre quién conserva los derechos para utilizarlos.
Twitter.now y X se enfrentan por el nombre y el pájaro azul
El conflicto gira alrededor de las consecuencias legales del cambio de identidad que siguió a la compra de Twitter por parte de Elon Musk.
Operation Bluebird sostiene que, después de que Twitter pasara a llamarse X, la compañía de Musk dejó de utilizar comercialmente determinadas marcas asociadas a la antigua plataforma, entre ellas los términos “Twitter” y “Tweet”, lo que habría debilitado sus derechos sobre esos signos.
X Corp. rechaza esa interpretación y sostiene que continúa siendo propietaria de las marcas.
Musk adquirió Twitter el 27 de octubre de 2022 por USD 44.000 millones y posteriormente reemplazó su identidad corporativa por X, abandonando el tradicional logotipo del pájaro azul.
La discusión judicial incluye el concepto estadounidense de abandono de marca. Bajo determinadas circunstancias, una marca puede perder protección cuando deja de utilizarse comercialmente y no existe intención acreditada de volver a usarla.
Ese es uno de los argumentos sobre los que Operation Bluebird pretende construir su posición legal.
Durante una audiencia celebrada en 2026, un juez federal cuestionó preliminarmente algunos de los argumentos presentados por X y planteó la posibilidad de que la compañía hubiera perdido determinados derechos vinculados con elementos como el término “tweet” y el pájaro azul.
La consideración judicial, sin embargo, no constituye todavía una decisión definitiva sobre la propiedad de esas marcas.
Cómo funcionaría la nueva plataforma
Twitter.now se presenta como una red social operada por Operation Bluebird, Inc. y aclara expresamente que no está vinculada con X ni con X Corp.
Una de sus principales diferencias sería la implementación de un sistema denominado VERA / Trust OS, todavía anunciado como una función próxima.
El modelo prevé incorporar indicadores visibles sobre el grado de confianza asociado con las publicaciones. Además, cada usuario dispondría de un “Trust Dial”, una herramienta para determinar a partir de qué nivel desea dejar de visualizar ciertos contenidos.
La propuesta busca disminuir la difusión de publicaciones consideradas de baja confianza sin recurrir necesariamente a su eliminación o prohibición.
Según la presentación del proyecto, la intención es ofrecer a cada persona un mayor control sobre el contenido que aparece en su experiencia dentro de la plataforma.
Acceso anticipado a cambio de USD 20
El proyecto también puso en marcha un sistema de contribuciones económicas que permite obtener acceso anticipado.
La categoría “Founders” tiene un costo de USD 20 y promete ingresar a la plataforma antes de su apertura general, reservar el nombre de usuario y obtener una insignia numerada.
Existe además la modalidad “Fighter”, disponible para quienes aporten USD 40 o más. Esa categoría incluye una insignia diferente y es presentada por la compañía como una forma de contribuir económicamente a la disputa por la identidad Twitter.
“Con 20 dólares te conviertes en Fundador, participando antes que el público. Con 40 dólares o más te conviertes en Luchador, financiando la batalla misma”, señala la presentación del proyecto.
Una “Constitución” para definir las reglas de la red
Operation Bluebird anticipó además que Twitter.now contará con una “Constitución” y normas comunitarias propias, aunque ambas herramientas todavía figuran como próximas.
Entre las conductas que la plataforma asegura que prohibirá se encuentran los contenidos ilegales, la explotación infantil, las amenazas de violencia, el acoso y las estafas.
También está previsto que el contenido explícito quede excluido del feed público.
“Twitter.now se está construyendo como un espacio seguro para el diálogo abierto, para comunidades, creadores y noticias en tiempo real. Nos comprometemos a proteger la libertad de expresión y a mantener la plataforma segura”, sostiene el proyecto.
Musk sigue siendo protagonista, aunque no controle el nuevo Twitter
Elon Musk no participa del desarrollo de Twitter.now, pero sigue ocupando un lugar central en su futuro debido a la batalla judicial.
X demandó a Operation Bluebird y solicitó ante un tribunal de Delaware que impidiera el lanzamiento de una plataforma bajo el nombre Twitter.
Para Operation Bluebird, el abandono de la antigua identidad tras la transformación de Twitter en X abrió jurídicamente la posibilidad de recuperar algunos de sus símbolos históricos. Para la empresa de Musk, en cambio, el cambio de nombre corporativo no significó renunciar a los derechos adquiridos sobre esas marcas.
El resultado de esa disputa será determinante para establecer hasta qué punto el pájaro azul, el nombre Twitter y términos históricos como “tweet” pueden ser utilizados por una compañía diferente de X.
Mientras los tribunales analizan esa cuestión, Operation Bluebird ya comenzó a construir su propia plataforma alrededor de una de las identidades más reconocibles de la historia de las redes sociales.