Equipo de Noticias Latinas
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia rechazó vincular la acogida del expresidente sirio Bashar al Assad y su familia en Rusia con cualquier motivación política. La portavoz del ministerio, María Zajárova, afirmó que la decisión respondió a consideraciones “puramente humanitarias”, en el primer pronunciamiento ruso sobre la posición de Moscú ante la posibilidad de entregar a Assad a las nuevas autoridades sirias después de que fuera condenado a muerte en ausencia.
Zajárova declaró durante una conferencia de prensa este jueves que las autoridades rusas decidieron recibir a Assad y a su familia en medio de las circunstancias posteriores a la caída del anterior régimen en Siria y de las amenazas que enfrentaban el expresidente y sus familiares.
“La decisión fue tomada basándose en consideraciones puramente humanitarias”, afirmó, y agregó que se adoptó “dadas las trágicas circunstancias que siguieron al cambio de régimen en Siria, donde él y su familia enfrentaban amenazas de muerte”, según sus palabras.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso subrayó que la acogida de Assad en Rusia no estuvo motivada por consideraciones políticas. Sus declaraciones respondieron a una pregunta sobre la posición de Moscú ante una eventual entrega del expresidente a las nuevas autoridades sirias para ser juzgado y para la ejecución de la sentencia dictada en su contra.
Condena a muerte en ausencia contra Bashar al Assad
La posición rusa se produjo después de que el Cuarto Tribunal Penal de Damasco condenara, el pasado 11 de agosto, a muerte a Bashar al Assad, junto con varios acusados prófugos, entre ellos Atef Najib, Maher Hafez al Assad, Fahd Jassem al Freij, Mohammad Ayman Ayoush, Louay Ali al Ali, Qusay Ibrahim Mayhoub, Wafiq Saleh Nasser y Talal Fares al Issami, por la comisión de crímenes contra el pueblo sirio.
El mismo tribunal también condenó a muerte al acusado Wassim al Assad, además de ordenar la confiscación de sus bienes muebles e inmuebles, tras declararlo culpable de cometer crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra contra el pueblo sirio durante la época del régimen derrocado.
Bashar al Assad abandonó Siria rumbo a Rusia en diciembre de 2024, en medio del colapso de su régimen tras la entrada de facciones de la oposición en Damasco y el fin de más de cinco décadas de gobierno de la familia Assad.
Moscú confirmó entonces la presencia de Assad y de miembros de su familia en territorio ruso y les concedió asilo por razones humanitarias.