Equipo de Noticias Latinas
Analistas privados, inversores y consultoras están recortando sus expectativas de crecimiento de la economía argentina para este año. Las previsiones, que todavía se mantienen en terreno positivo, muestran que el optimismo respecto de la expansión del producto se ha ido debilitando en los últimos meses.
Entre las causas señaladas por los especialistas aparecen datos de actividad menores a los esperados, un freno al crédito en pesos en medio del aumento de la morosidad y el hecho de que el Gobierno todavía no haya recuperado su capacidad de emitir deuda en el mercado internacional a una tasa considerada aceptable.
Bárbara Guerezta, directora de estrategia macro y soberana de Latin Securities Argentina, planteó que la economía se mantuvo estancada durante los últimos meses.
“La economía se encuentra actualmente estancada: desde el pasado diciembre hasta hoy, la economía no ha crecido en términos ajustados estacionalmente”, explicó en diálogo con la agencia internacional Bloomberg.
“El Gobierno decidió mantener una política monetaria mucho más restrictiva de lo que esperábamos al no recurrir al endeudamiento exterior, y esa fue una de las razones por las que revisamos nuestra proyección”, agregó.
Frente a este escenario, Latin Securities Argentina redujo su proyección de crecimiento para este año a un rango de 2% a 2,5%, cuando en enero pasado estimaba una expansión de entre 3% y 3,5%.
Para el Gobierno, la salida al mercado internacional es “una opción y no una obligación”.
En la consultora Eco Go también recortaron las proyecciones de crecimiento para este año. Lucio Garay Méndez señaló que, al inicio de 2026, calculaban un crecimiento de 2,7% para el Producto Bruto Interno (PBI) y que ahora esa proyección descendió a 2%, lo que representa una reducción de 0,7 puntos porcentuales.
“Luego de las elecciones la recuperación de la actividad fue más lenta. El crédito no volvió a ser un driver de la economía en gran medida por los niveles de morosidad que alcanzó en paralelo a la caída del ingreso disponible. Por otra parte, la aceleración inflacionaria que hubo a principio de año también demoró la recuperación del poder adquisitivo, que incidió negativamente en el consumo y que explica parte del recorte en las proyecciones de crecimiento”, detalló.
En Eco Go identifican así a la morosidad como una de las causas que frenaron el crecimiento económico durante 2026.
En el caso de Analytica, el recorte de la proyección fue marginal, ya que la cifra que esperaba la consultora nunca estuvo tan alta como la de sus pares, según explicó el economista Claudio Caprarulo.
“Nuestro escenario base se encuentra levemente por debajo del 2% de crecimiento. Respecto a nuestra proyección inicial hicimos un recorte marginal. Los drivers del consumo interno desde fines del año pasado marcaban señales de estancamiento, mientras se descontaba que la política fiscal y monetaria del Gobierno continuaría siendo contractiva”, afirmó.
Las previsiones del mercado
Las sucesivas revisiones también quedaron reflejadas en los informes del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) elaborados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Los datos de julio de 2026 muestran que la mediana de las proyecciones de crecimiento anual del PBI para el cierre del año descendió a 2,7%, lo que implica una caída de 0,8 puntos porcentuales respecto de la estimación registrada en diciembre de 2025, cuando la perspectiva se ubicaba en 3,5%.
El REM de diciembre de 2025 ya marcaba una diferencia pronunciada respecto de las proyecciones oficiales del Gobierno, que en el presupuesto anual contempló una meta de crecimiento del 5%.
Los economistas consultados por el Banco Central recortaron esa expectativa y la ubicaron en 3,5%, casi 1,5 puntos porcentuales por debajo de la cifra establecida en el presupuesto.
Quien mantuvo su proyección de crecimiento para Argentina fue el Fondo Monetario Internacional (FMI). En el último World Economic Outlook (WEO), presentado a principios de julio, mantuvo una estimación de expansión de 3,5% en 2026 y 4% en 2027.
El organismo internacional, en cambio, revisó las perspectivas de varias de las principales economías, con mejoras para Brasil y China y recortes para la zona euro y México.
Reconocimiento oficial
Pero no solo los privados recortaron sus perspectivas. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, también reconoció un ritmo de crecimiento inferior al deseado.
“Del 2024 hasta hoy, es una economía que crece despacio, en torno al 2% anual. Mucho más despacio de lo que nos gustaría”, afirmó semanas atrás en la Bolsa de Comercio de Mendoza.
La declaración refuerza la percepción de que el ritmo de expansión se mantuvo por debajo de las expectativas del inicio del año y que la dinámica actual no genera los resultados esperados por el equipo económico.
A lo largo de 2026, la economía argentina no logró revertir la tendencia de estancamiento que se instaló desde finales del año anterior.
El análisis de las causas detrás del recorte de las proyecciones de crecimiento muestra la influencia de la política monetaria restrictiva, la debilidad del crédito, la morosidad y la erosión del poder adquisitivo.
Ahora, con las medidas anunciadas recientemente, el Gobierno parece encaminado a intentar revertir esta situación o lograr que el crecimiento de los sectores más pujantes, como Vaca Muerta y el campo, se traslade al resto de la economía, como sugirió la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, durante su visita al país.