Tan enorme fue Bill Russell y tan permanente será su legado que la NBA tomó una decisión sin precedentes para honrar al máximo ganador de títulos de la historia del básquet estadounidense.
Ya nunca más se podrá usar el número 6 en la liga más competitiva del deporte de la pelota naranja. Los Boston Celtics ya habían retirado su número, pero ahora, la NBA extendió ese privilegio para todas las franquicias.
Para evitar cualquier tipo de controversia, quienes actualmente utilizan ese número como Le Bron James en los Los Angeles Lakers, Kristaps Porzingis en los Dallas Mavericks o Alex Caruso en los Chicago Bulls podrán seguir usándolo y no tendrán que cambiar de dorsal. Pero ya nadie más podrá elegir ese número para llevarlo en su camiseta.
Es que Russell, con sus 11 anillos, sus 5 MVP de la temporada, su MVP del All Star Game de 1963, y su liderazgo transcendental para la historia, no solo del básquet estadounidense, sino de todo el deporte de ese país son elementos irrefutables sobre la magnitud de su figura. Por mencionar algunas de las barreras que Russell derribó cabe destacar que fue el primer entrenador de raza negra en Estados Unidos. EN 1969, ganó su decimoprimer campeonato. Y lo hizo como jugador y técnico, porque su relevancia era tan importante dentro como fuera de la cancha. Sus compañeros de equipo lo habían convertido en un referente. Sus rivales lo respetaban y el público que lo hostigó durante años en una sociedad putrefacta por el odio racial debió dejar de escupir su basura ya que la carrera y la lucha de Russell fue tan íntegra que nunca se pudo manchar.
Russell es muy pocas veces considerado para la discusión sobre quién es el mejor jugador de la historia. Es verdad que su juego no era vistoso o espectacular y que no metía 50 por partido. De hecho, en 13 años de carrera fue elegido solo en tres ocasiones para el mejor quinteto de la NBA (1959, 1963, 1965). Pero lo que el pívot de los Celtics consiguió no lo hará nadie más, por lo menos no con el número 6.
Con información de laprensa
